El sector industrial exigió una variación diferenciada en el «dólar pyme» y advirtió sobre la caída de las exportaciones

Una asociación de pequeñas y medianas empresas apoya las propuestas de Massa, cuestionadas por la élite económica, pero solicita mejorar la competitividad en el comercio exterior. Alertan sobre una disminución del 20% en las exportaciones durante el primer semestre

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  • Las pymes reclaman la implementación de un "Dólar Pyme" para compensar la caída en las exportaciones y generar alivio en medio de la crisis de reservas del Banco Central de la República Argentina.
  • El encarecimiento de las importaciones ha llevado a un aumento en los precios de los productos finales, pero se considera una medida inevitable debido a la falta de dólares para financiar las compras en el exterior.
  • Las Pymes exportadoras han perdido terreno durante el año pasado, con una caída del 20% en las ventas al exterior. Se propone la implementación de un tipo de cambio diferenciado exclusivamente para estas Pymes y se advierte que la falta de desarrollo en el sector industrial afecta la generación de empleo y la competitividad.

En medio de las críticas y advertencias del sector empresarial por las medidas adoptadas por el ministro de Economía, Sergio Massa, las pequeñas y medianas empresas (pymes) han aceptado las reglas, aunque han exigido participar en los beneficios extendidos y mejorados para las exportaciones de las economías regionales.

En este contexto, el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato, ha solicitado la implementación de un «Dólar Pyme», debido a la caída del 20% de las exportaciones durante la primera mitad del año en comparación con el mismo período de 2022. Según Rosato, la industria «necesita incentivos para compensar sus importaciones y así aliviar la crisis de reservas que enfrenta el Banco Central de la República Argentina».

La solicitud de Rosato surge después del anuncio de un dólar preferencial de $340 para las economías regionales en el marco del Programa de Incremento Exportador (PIE), que estará vigente hasta el 31 de agosto próximo.

«Las medidas implementadas por el Gobierno son obligatorias y necesarias para mantener el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, lo que permitirá recibir los desembolsos acordados en las revisiones. Esto es importante para que Argentina llegue al final del año después de una fuerte caída en la recaudación debido al impacto de la sequía en las exportaciones del sector agroalimentario», admitió Rosato.

El presidente de IPA reconoció que el aumento en el costo de las importaciones «lógicamente genera un incremento mayor en los productos finales», pero aceptó que era «una medida inevitable, ya que Argentina no cuenta con dólares para financiar las compras en el extranjero».

«Por eso, el Gobierno debe utilizar estas herramientas para frenar esa fuga de divisas», afirmó.

En este sentido, otra de las medidas anunciadas fue la ampliación del impuesto PAIS (7,5%) a la compra de dólares para la importación de bienes, exceptuando los medicamentos y el material contra incendios.

Sin embargo, Rosato insistió en la implementación de un tipo de cambio diferencial exclusivamente para las pymes exportadoras, que han perdido terreno durante 2023, con una disminución del 20% en las ventas al exterior en comparación con el primer semestre del año pasado.

«Lo que creemos que el Gobierno puede hacer es mejorar las condiciones de competitividad para las exportaciones de nuestro sector a través de un «Dólar Pyme», similar a lo que se hizo con el Dólar Soja o el Dólar Agro. Hemos tenido una caída interanual del 20% que ha afectado de manera significativa a la industria manufacturera», advirtió.

El presidente de IPA advirtió que el volumen de las exportaciones perdidas, que se estima en alrededor de US$ 420 millones desde enero hasta junio de este año, ha afectado «principalmente» a las pymes industriales, que han perdido poder de exportación debido al tipo de cambio y al aumento de los costos de los insumos.

«La implementación del Dólar Pyme ha sido planteada desde que se crearon los tipos de cambio diferenciales para los sectores exportadores, pero en la actualidad su implementación es urgente. Aunque es cierto que la industria no contribuye tanto como el sector agrícola en los ingresos fiscales, la falta de desarrollo no solo impide la liquidación de dólares de forma constante y no estacional, sino que también priva de la oportunidad de generar empleo registrado y de calidad en las fábricas», subrayó.

Además, el industrial advirtió que «una disminución en las exportaciones es una señal de alerta muy grave, ya que a diferencia de los sectores primarizados, la recuperación de los mercados con valor agregado suele llevar mucho más tiempo, ya que los países que promueven sus exportaciones ocupan rápidamente los espacios y es difícil volver a insertarse en ellos».

«En la actualidad, las Pymes exportadoras tienen serios problemas de competitividad debido a que deben financiar la compra de insumos para su producción que no tienen sustitutos nacionales, lo que genera costos más altos. Además, la liquidación se realiza al tipo de cambio oficial, lo que implica una doble pérdida. Es por eso que muchas fábricas han optado por enfocarse en el mercado interno, lo que genera una mayor oferta en un contexto en el que la demanda comienza a mostrar signos de desaceleración», aseguró Rosato.